lunes, 16 de agosto de 2010

Un musical alternativo para los jóvenes



Alemania, 1981; un mundo donde los adultos son quienes controlan todo.

Bajo la escenografía de Jorge Ferrari se desarrolla esta historia protagonizada por Fernando Dente, Florencia Otero y Federico Salles, tres adolescentes que sufren la impunidad y represión que los adultos les brindan para “educarlos”, mientras intentan sobrevivir a los misterios que comienzan a aflorar en su cuerpo en medio de un mundo hostil que pone a prueba sus valores y los subestima.

Este musical atípico; diferente, plantea problemáticas juveniles, partiendo desde la base de la falta de comunicación entre adultos y adolescentes. De ahí en adelante surgen temas como la sexualidad, el embarazo, el aborto, la homosexualidad, el maltrato en la familia y en la escuela y el suicidio.

Siendo temas tan intensos y difíciles, los actores los interpretan excelentemente; mimetizándose con el personaje y dejando de ser la persona que son para dejar al público con la sensación de que estuvo en Alemania en 1981 (la obra original, Spring Awakening, fue escrita en ese año por Frank Wedekind).

En cuanto a la música, Cris Morena (idea y producción general) adaptó las letras escritas por Steven Sater, las cuales son acompañadas por la música de Duncan Sheik y las coreografías llenas de pasión y energía, ideadas por Gustavo Carrizo. En la canción que cierra la obra se puede apreciar ese ingrediente que hace que uno identifique al musical como de Cris Morena en el vestuario. Un detalle que no debemos pasar por alto es que el repertorio musical es interpretado por una banda en vivo en escena.

No existe un telón que se abra para dar comienzo a la obra musical, ni un cambio de escenografía para cada acto, sino un recurso que impacta y deslumbra por su buena utilización: la iluminación. Diseñada por Ariel del Mastro, invita al público a perderse en la oscuridad y encenderse en cada cambio de escena.

Alejandra Robotti logra un vestuario acorde a la época, que acompaña al gran elenco en su trabajo de remontarnos a aquellos tiempos.

Despertar de Primavera” es el despertar de, entre muchas cosas, eso que nos hace únicos, que aparece en la adolescencia. Logra acercarse a los jóvenes, mezclando ese tizne de musical de Broadway con ciertos aspectos que nos remiten a, podría decirse, un recital de rock.

Emilia Massacessi

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